Thrasybulos G. Georgiades: SCHUBERT Musik und Lyrik, pp. 045-057 PRIMERA PARTE A I. EL LIED DE SCHUBERT 2. Ampliación de la experiencia básica a) Sobre el lied más antiguo (Hagars Klage), p. 045 ss.

 

 

Schubert Nachtgesang copia.jpgComo podemos ver a lo largo de este libro[1], mi propósito es exponer cada uno de los lieder respectivamente lo más exacta y detalladamente posible, como un todo. De esto, surgen también puntos de vista y notas, que, en general, afectan a los lieder de Schubert. Sólo cuando parezca necesario complementar las observaciones, se recurrirá incidentalmente también a otros lieder.

Un método opuesto a este sería poner de base un sistema de puntos de vista y llevarlo a cabo por medio de la parte más completa posible de los, alrededor de 600, lieder fichados. Ahí, uno se vería forzado a limitarse a consultar sólo pasajes cortos, separados del contexto y, a lo sumo, podría aún destacarse un determinado aspecto de un lied, [p. 056] o intentar caracterizarlo sumariamente – como sucede con frecuencia en las investigaciones musicales. Yo prefiero el primer camino, pues, el descrito en último lugar me parece escabroso. Ese tiene sólo la apariencia de ser sólido. Se dice que es “científico”. Pero, el supremo principio de una actividad intelectual (geistig) es, ser justo con el tema. Pero, nuestro tema es el lied de Schubert, este mismo es nuestro objetivo, no una sistemática diseñada como quiera que sea. La renuncia a la exposición de cada uno de los lieder como un todo respectivamente, que necesariamente va unida a una sistemática, significaría a priori un fallo en nuestro trabajo. En un método semejante, es inevitable a saber, que, en vez de hablar sobre ella, dejar que la cosa misma, el lied, hable. Se vuela sobre la cosa, no se profundiza en ella, no se identifica uno con ella. Mostrar, por ejemplo, ciertas regularidades, o características sueltas, o fenómenos típicos, o diferentes tipos de lied, o sucesivas etapas de madurez en el desarrollo de Schubert – todo esto, aplicado respetuosamente, es provechoso para el conocimiento, y no queremos renunciar a ello. Pero lo esencial no puede captarse con esto. Semejantes puntos de vista no deben ser ejecutados por sí mismos, es decir, no por medio de los lieder y del examen sistemático minucioso del material de los mismos lieder, sino que deben ponerse, por así decir, como resultado adjunto al elaborar los lieder. La elaboración de leyes, reglas, tipos, fenómenos forzosos de desarrollo, está quizá en su lugar como tarea principal de una manera de contemplar científico-natural o biológica. Pero la mente (Geist), como obra humana – y este es nuestro tema – es accesible sólo en su inmediatez. (Obra de arte como organismo, desarrollo de un artista como orgánico: ¡qué generalizada está esta visión – y qué siniestra!). Así que vamos a apropiarnos, en primer lugar, de los lieder, a dejarnos hablar directamente por ellos, a acumular experiencias, para que, maravillándonos a la vez de la variedad, consigamos un acceso a la totalidad de los lieder de Schubert. Un acceso, no una cómoda receta, una llave mágica, que nos abra imaginariamente todos los lieder sin esfuerzo, pero, en realidad, sólo permita hablar sin compromiso y esquemáticamente sobre ellos; sino, un saber sobre la responsabilidad, que exige de nosotros todo encuentro con un nuevo lied, a la vez, algunas experiencias, para preparar lo más razonablemente posible el camino, trazado cada vez de nuevo, para la apropiación del lied. Pero el debate minucioso con cada lied nos proporciona también el acceso al problema central: qué es el lied de Schubert. La generalización, aquí existente, nada tiene de común con la sistematización; [p. 057] no se ordena ua multiplicidad de lieder, sino que, en la inmediatez del caso aislado, descubrimos lo general, válido, obligado, lo así-y-no-de-otra-forma. Del lied aislado y, a la vez, de la lírica de Schubert, como estructura musical, se ocupa este libro. Sólo, cuando se alude al entorno musical de Schubert se trata también – del lied anterior a Schubert, de los clásicos vieneses y de los románticos. – La aclaración del problema, por supuesto, de cómo es posible la lírica musical (A II 1) nos lleva también a iluminar la estructura de la música instrumental de Schubert (A II 3 y 4), y también a iluminar el curso de la historia de la música desde Schubert (A II 5).

[Traducción terminada en Zaragoza el día 12.07.2017: José Vicente González Valle]

Georgiades SCHUBERT I,2.a p. 045-057

 

 

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